Mostrando las entradas con la etiqueta Tag Heuer. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Tag Heuer. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de mayo de 2010

El Grand Carrera Pendulum de Tag Heuer: celebrando 150 años con tecnología "magnética"


De las pocas novedades tecnológicas presentes en Baselworld 2010, sin duda la más significativa tiene que ser la del Pendulum de Tag Heuer. El Pendulum es un concepto de vanguardia ya que pretende reinventar el corazón de un reloj mecánico por completo.

Tag Heuer pretende cambiar algo que no ha cambiado en los relojes mecánicos desde que se inventara el escape o regulador suizo de áncora por Huygens alrededor de 1675. La razón de la longevidad de este antiguo escape, es su versatilidad y confiabilidad. No se ha podido idear aún un artilugio mecánico mejor pero tampoco ha sido posible mejorar un desempeño de 1 o 2 s por día de adelanto (en comparación un reloj de cuarzo que logra 0.5 s/día). Este desempeño se debe a que por la naturaleza mecánico elástica del escape, éste no está exento de problemas de isocronismo, es decir, registro de tiempos iguales a pesar de cambios a los que se somete un reloj en el uso normal (posición, temperatura, cantidad de cuerda restante etc.).

Ciertamente ha habido mejoras al escape suizo desde el S. XVIII, pero por lo menos hasta ahora, las mejoras han tenido que ver con los materiales usados en el escape; amagnéticos, resistentes a la deformación mecánica y térmica etc. Estos desarrollos ciertamente no han cambiado el funcionamiento esencial del escape, pero no por eso son despreciables. En algunos casos el desempeño por el uso de materiales nuevos ha sido tan importante, que al inventor de uno de esos materiales le valió el Premio Nobel de Física en 1920 (Charles-Edouard Guillaume), cuando inventó una aleación que hizo que el escape mecánico fuera bastante insensible a cambios de temperatura entre -20°C y +50°C. Aún así, el escape en sí del reloj mecánico no ha cambiado.

Tag Heuer intenta resolver los problemas del escape convencional desechando el componente que los causa, la espiral del volante, para sustituirlo por un conjunto de magnetos que junto con el volante funcionen como un oscilador armónico, que es por definición isócrono. Así, en vez de ser un oscilador mecánico de resorte, el regulador del Pendulum es de hecho un péndulo magnético. No hay espiral que se pegue, se salga de su lugar o se deforme al golpearse el reloj. Ya no es la delicada espiral y sus propiedades elásticas las que determinan la regularidad del paso del reloj, ahora los imanes permanentes en el escape regulan la oscilación del volante. El reloj oscila a las nada despreciables 43,200 alternancias por hora, o 6 Hz, el doble que la mayoría de los relojes mecánicos modernos. Esta velocidad junto con la eliminación de problemas elásticos, de masa y de fricción al prescindir de la espiral, hacen muy prometedora esta tecnología. Según Tag Heuer el artilugio completo forma un oscilador armónico en sí, muy resistente a las perturbaciones mecánicas externas.

Y sin embargo...

Nada se obtiene en la naturaleza sin pagarlo de una u otra forma. Este escape magnético no es la excepción y tiene un talón de Aquiles: el magnetismo de sus imanes depende de la temperatura; algo nada deseable para un reloj mecánico. El Pendulum evita muchos de los problemas del escape convencional, pero al ser sus imanes permanentes susceptibles a la temperatura, esta tecnología aún no es práctica para su uso en relojería.

Tag Heuer ciertamente ha invertido bastante en el Pendulum y obviamente cree en el futuro de la tecnología como para presentarla en Baselworld 2010. Será interesante ver cómo la desarrolla o si finalmente este reloj concepto llega a materializarse en algo comercial. Y es que el problema de imanes que no varíen su magnetismo con la temperatura no es nada trivial. Quién sabe... Tal vez se requiera otro Nobel para resolverlo. Ya veremos.

A continuación un diagrama del escape del Pendulum así como un video explicativo sobre el Grand Carrera Pendulum.


sábado, 15 de mayo de 2010

Tag Heuer Calibre S Cronógrafo: vistosa tecnología de punta pero...


El diseño de Fórmula 1, junto con el bisel tipo buceo, el tamaño y la construcción en acero fino de este cronógrafo, hacen del Tag Heuer Calibre S, un reloj de apariencia masculina y deportiva. Cuenta además con la precisa e innovadora tecnología del mencionado calibre de cuarzo, reciente innovación de la afamada casa suiza.

El calibre S es usado en algunas de las nuevas colecciones de Tag Heuer. Este modelo en particular es un cronógrafo con precisión de hasta 1/100 de segundo y que como los demás modelos del calibre S, tienen una forma original y muy legible de presentar los tiempos cronometrados.

El reloj tiene dos modos que se alternan al pulsar suavemente la corona del reloj. Uno muestra la hora de manera tradicional con 3 manecillas además de la fecha usando los dos semicírculos inferiores que indican cada uno un dígito de la fecha. En el modo cronógrafo, las 3 manecillas centrales se van a la posición de las 12 y las de los semicírculos inferiores, a cero. El reloj se opera entonces como un cronógrafo normal de dos pulsadores, con la diferencia de que la aguja de los minutos salta un minuto cada vez que la de los segundos da una vuelta completa y la de las horas permanece en la posición de las doce hasta que ha transcurrido la primera hora. Y así sucesivamente. Las fracciones de segundo se leen directamente en las pequeñas agujas inferiores al detener el cronógrafo, los décimos de segundo en la izquierda y los centésimos en la derecha. Si se necesita ver la hora mientras opera el cronógrafo se puede hacer sin dificultad pulsando la corona sin afectar la operación del cronógrafo al cual siempre se puede volver pulsando nuevamente la corona.

Este sistema hace que el cronógrafo sea muy claro y sencillo de leer, ya que la lectura se hace en las grandes manecillas centrales del reloj y no en manecillas pequeñas de diales minúsculos que frecuentemente son obstruidos por las manecillas mismas del reloj. Es también todo un placer ver la danza de las manecillas al cambiar de un modo a otro, debido a los rápidos motores bidireccionales que mueven las 5 manecillas. Por otro lado, el sistema permite ajustar día, hora mes y año en el modo de hora, con lo que el reloj es un calendario perpetuo hasta el 2099 que no necesita ajuste más que cuando deba sustituirse la batería.

En este modelo Fórmula Uno del Calibre S, la combinación de negro y la forma de las manecillas hace muy legible el reloj de día. El diseño de instrumento de automóvil de fórmula uno también es muy agradable. El bisel negro unidireccional de buceo está bien construido y se siente sólido a lo largo de todo su recorrido, además de tener un acabado atractivo.

El reloj es en general un placer para usar y espectacular de operar. Tengo sin embargo un par de objeciones para este Tag Heuer. En primer lugar la iluminación nocturna. Entiendo que los autos de fórmula uno no tengan luces frontales porque las carreras son de día, pero hasta los pilotos de carreras tienen que ver su reloj de noche... La iluminación es azulada y poco luminosa. Pierde demasiado rápido su intensidad y junto con el diseño de aplicación de la misma lo hace inútil para una situación nocturna sin iluminación externa. La otra objeción es que las agujas centrales tienen demasiado juego y en particular el segundero no coincide exactamente con las marcas de la carátula durante su avance, lo cual es absurdo en un reloj que se supone preciso hasta una centésima de segundo. Por otro lado la aguja minutera tiene juego y apunta a una marca u otra dependiendo de la posición de la muñeca. También inaceptable.

Otro detalle de este reloj que podría ser irritante para algunos usuarios, es que a menos que se use muy ajustado, la corona tiende a presionarse sola contra el dorso de la mano durante es uso normal, lo cual cambia entre los modos de cronógrafo y tiempo sin que uno lo haya comandado.

A continuación un resumen de las características del reloj:
  • Movimiento calibre S electromecánico
  • Despliegue de tiempo y cronógrafo usando las agujas centrales
  • Precisión de 1/100 de segundo con función adicional de tiempos parciales
  • Calendario perpetuo retrógrado
  • Agujas y marcas luminiscentes
  • Caja de acero cepillado de 44 mm
  • Bisel rotatorio tipo buceo resistente a raspaduras recubierto de carburo de titanio
  • Cristal de zafiro plano resistente a rayones
  • Especificación de resistencia al agua hasta 200 m
  • Brazalete metálico con extensión para buceo (existe versión con correa de caucho).
En resumen, un buen reloj deportivo para usar de día, muy vistoso y de acabados excelentes. Tecnología de punta con los micromotores bidireccionales que propulsan las manecillas. Lástima que esta calidad no la llevó Tag también hasta el ajuste preciso de las manecillas y el iluminado nocturno del reloj.

Finalmente una toma fotográfica en la muñeca para dar una idea de la pinta del reloj ya puesto: